- Autor: Maggie Stiefvater,
- Editorial: Ediciones SM
- Páginas: 429
- Saga: Los lobos de Mercy Falls #1

" Traté de distinguir su expresión a la luz mortecina del ocaso,
y vi que en su mirada había miedo."
Supongo que tan solo con ver esta portada y haber leído la sinopsis sabréis el porque me enamoré de este libro. Esta historia esta narrada por dos personajes, Grece y Sam, lo que hace que puedas ver dos puntos de vista diferente y conocerles mejor. Todo el libro se desarrolla en otoño (tal y como la sinopsis nos deja entrever) y ha sido una lectura que a ratos se me ha hecho pesada y que a otros provocaba que mis pulsaciones superaran los mil latidos por segundo.
No he leído ningún libro que trate sobre hombres lobos, pero me hacía un idea de como eran. Pues bien, aquí toca olvidar un poco los típicos lobos a los que nos tienen acostumbrados y centrarnos en esta nueva "raza". Y con este pensamiento en mente empezaré a hablaros de este bonito libro.
La historia empieza con los recuerdos de Grece y más adelante con los de Sam. Cuando era pequeña, a nuestra protagonista la atacaron unos lobos, y de todos ellos la salvó uno con unos impresionantes ojos amarillos. Eso explica el porque Grece está tan obsesionada con los lobos de Mercy Falls y en especial, de "su lobo", al que lleva viendo desde que era pequeña en la lejanía. Y por esa razón, ansia el invierno, que es cuando la manada aparece, su lobo incluido. Sin embargo, este año su estimado lobo desaparece y en su lugar entra en su vida un dulce chico llamado Sam, de impresionantes ojos amarillos. Pero la Temblor no se limita a contarnos una tierna historia de amor, Grece y Sam deben averiguar como volver a ser humanos antes de que Sam se vuelva lobo para siempre...
Y en un segundo plano nos encontramos con tres compañeras de Grece y la manada de Sam. De las dos amigas de Grece la que más protagonismo obtiene es Olivia ya que a ella también le llaman la atención los lobos. La segunda se llama Rechel y siempre está animada, aparece poco por la historia pero en sus pequeñas apariciones se ha hecho notar. La tercera (de la cual no revelaré el nombre) irá cobrando importancia a medida que vayáis avanzando la lectura. Ahora paso a hablar de la manada de Sam, y ya que eso de "manada" abarca a bastantes miembros os diré que no pienso ponerme hablar de todos ellos. De ellos destaca Shelby, un personaje el cual tiene sus apariciones en la historia y de la cual no nombraré nada más para dejaros intrigados. Y después destaca Beck, un hombre lobo que tiene afecto a Sam y que lo ha criado desde pequeño.
Uno de los puntos positivos que le he encontrado a este libro es que a pesar ser pesado a ratos, personalmente, he quedado muy satisfecha por la pluma de Maggie. Su manera de escribir es sencillamente preciosa, metafórica y delicada. Crea sin prisas un bonito otoño frío, un bosque precioso, y una relación muy dulce con personajes reales, que tienen su propia historia y su propio carácter. A pesar de eso no ha terminado de engancharme, a ratos sentí que no me interesaba saber que sucedería y al rato siguiente no podía dejar el libro.
El punto fuerte de la historia es que al estar narrado por dos personajes puedes descubrir el pasado de cada uno de ellos y su presente. También me ha gustado que los personajes tengan un pasado, ya que en algunos libros se olvidan de que los protagonistas no nacieron con dieciséis años. Es una historia triste, a mi me ha parecido triste, pero que merece la pena. Y el final... me dejó encantada, pero tengo dudas de si merece la pena seguir con la trilogía, ya que tengo la sensación de que todo podría haberte terminado en este mismo libro.